La familia salesiana y la ciudad de Burriana están de luto tras el fallecimiento ayer sábado por la noche del salesiano coadjutor Antonio Pastor Doménech, de 89 años, nombrado Hijo Adoptivo de Burriana por el Ayuntamiento el pasado 31 de enero de 2009, coincidiendo con la festividad de San Juan Bosco, fundador de la Congregación Salesiana.
La Corporación Municipal, en sesión plenaria extraordinaria celebrada el 16 de enero de 2009, acordó por unanimidad el nombramiento de Antonio Pastor como Hijo Adoptivo de Burriana, título honorífico que el homenajeado recibió el día 31 en un acto que abarrotó de público el salón de plenos y al que asistieron, entre otros, sus hermanos y allegados, una numerosa representación de la familia salesiana, la Corporación Municipal y diferentes cargos políticos de la Administración Autonómica, encabezados por el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora.
El 21 de febrero de 2009, Pastor recibió un segundo homenaje en Burriana, esta vez de manos del Rotary Club, que le hizo entrega de la duodécima Rueda Rotaria.
El 3 de abril de 2009, el propio Antonio Pastor descubrió la placa del centro social de Servicios Sociales que lleva su nombre, ubicado en el edificio que compartían Cruz Roja y Servicios Sociales, y que fue bautizado de esta manera como reconocimiento a la trayectoria personal y compromiso hacia los demás de este salesiano coadjutor.
Antonio Pastor Doménech nació en Alcoi el 14 de diciembre de 1920, aunque la mayor parte de su vida la pasó en Burriana, su ciudad de adopción, cumpliendo con un servicio cristiano y un compromiso social con varias generaciones de jóvenes y niños en la Obra Salesiana de Burriana. Llegó para una sustitución de una semana, el 24 de febrero de 1951, y permaneció en Burriana 60 años. A la edad de 12 años inició sus estudios en Benilloba, localidad a 12 kilómetros de Alcoi, donde vivió el drama de la guerra civil en plena adolescencia. Al terminar la contienda, se unió a un grupo de jóvenes y fundó la Asociación de Jóvenes Católicos, de la que fue elegido presidente. En Alcoi conoció a los Salesianos, que le inculcaron el amor a Don Bosco y la devoción a María Auxiliadora. Allí descubrió una inquietud por trabajar con los niños más necesitados, labor que trasladó a Benilloba como animador y educador. La vocación le llevó más tarde a Barcelona como aspirante y allí cursó el noviciado y profesó como religioso salesiano.
Desde los 30 años hasta su fallecimiento, Antonio Pastor trabajó en Burriana por la educación de centenares de niños y jóvenes de la ciudad y de poblaciones vecinas, no sólo a nivel de relación profesor-alumno, sino más allá, llevando como enseña su espíritu salesiano e inculcando valores sociales y humanos que lo han caracterizado desde siempre, para hacer de esos niños "buenos cristianos y honrados ciudadanos", siguiendo la máxima de Don Bosco.
Su labor de cercanía le hizo ver en el patio, en contacto directo con los alumnos, sus necesidades reales, sobre todo de los más desfavorecidos, algo que supo captar y atender como nadie. Muchos antiguos alumnos recuerdan su pequeña papelería, donde a nadie le faltaba un lápiz o una goma. La educación en el tiempo libre, uno de los fundamentos de la Obra Salesiana, fue también una prioridad en la vida de Antonio Pastor. Son célebres sus obras de teatro, que él mismo adaptaba y dirigía, y que muchos jóvenes actores de entonces aún recuerdan con cariño. No dudó en subirse a los escenarios hace tan sólo unos años para representar un papel en una obra sobre el sueño de Don Bosco. Antonio Pastor se consideraba esencialmente salesiano y completamente burrianense, a pesar de haber vivido en Villena, Alicante y Valencia hasta los 30 años. En el año 1960, nueve años después de llegar a Burriana, el inspector (superior en la escala jerárquica salesiana) pensó en trasladarlo a Albacete. Ese mismo año sufrió un inoportuno infarto y, tras ser atendido por médicos de Castellón que habían sido antiguos alumnos suyos, éstos enviaron una carta al inspector y le persuadieron para que se quedase en Burriana por su delicado estado de salud.
La sociedad de Burriana, al nombrarlo como Hijo Adoptivo, reconoció de Antonio Pastor Doménech su trabajo infatigable por el bien de su gente, por la educación de sus niños, jóvenes y de cientos de hombres y mujeres, sin pedir nada a cambio, únicamente por vocación, por convicción y por principios humanos, que también supo transmitir a quien se acercó a pedirle un consejo, a hablar de cualquier tema o simplemente a saludarle.
El alcalde de Burriana, José Ramón Calpe -en nombre de toda la ciudad-, ha expresado las condolencias a la familia salesiana y a los familiares de Antonio Pastor, "todo un ejemplo para nuestros vecinos por su entrega generosa al servicio de los demás, en particular por su dedicación a los niños y jóvenes, de quienes ha intentado hacer siempre personas de bien y buenos ciudadanos".
El féretro con los restos mortales de Antonio Pastor podrá visitarse a partir de las 12.00 horas de hoy domingo en la capilla ardiente instalada en el colegio salesiano. La misa exequial se celebrará mañana lunes a las 12.00 horas en la Iglesia de María Auxiliadora.

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