Casa Felis Borriana

- Con ocasión del evento se han realizado sendas visitas para conocer la importancia de ambas construcciones

- La Casa Felis es uno de los pocos referentes que han sobrevivido del racionalismo valenciano y el refugio destaca por su interesante intervención museística


La casa Felis y el refugio antiaéreo de Burriana han sido reconocidos como referentes de la arquitectura local en los actos con motivo de la Semana Internacional de la Arquitectura.

La alcaldesa de Borriana, Maria Josep Safont, y el concejal de Patrimonio, Vicent Granel, han estado acompañados en la visita por Ángel Pitarch, presidente del CTAC, Luis Sendra, decano del COACV, e Iván Cabrera, director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de València y autor del proyecto del refugio del camí d’Onda.

El doble acto, organizado por el Colegio de Arquitectos de Castellón (CTAC), el autonómico (COACV) y el registro Docomomo de edificaciones modernistas ha puesto de relieve la importancia de estas estructuras por su relevancia arquitectónica.

La casa Felis

En el acto, se ha colocado una placa en la fachada de la casa Felis, situada en la calle Virgen de la Saleta esquina camí d’Onda, al considerarse por Docomomo como una edificación digna de ser reconocida por la población y conservada para las futuras generaciones.

El edificio, uno de los pocos ejemplos que perduran del racionalismo valenciano, fue levantado entre 1935 y 1936 y diseñado por Enrique Pecourt Betés, quien fue arquitecto municipal y creador, entre otras construcciones, del mercado municipal de Burriana o del apeadero de Moncofa.

De este modo, Burriana ya cuenta en sus calles con una placa Docomomo, una entidad que vela por la difusión del movimiento modernista en España y Portugal. Docomomo coloca cada año una placa en cada provincia y añade ahora la casa Felis a su catálogo por su “valor contrastado” y su “excepcionalidad”.

El edificio fue uno de los primeros en asumir la estética del racionalismo de corte centroeuropeo, inspirado en la modernidad industrial y las fábricas. Así pues, se trata de una construcción que destaca por su diseño esquemático, llevado a la mínima expresión, en la que ningún elemento desentona del conjunto. Por ello, desde la organización del evento destacan su “imagen perfecta” construida a partir de la regularidad en los huecos y de la sutil torre que la corona.

La casa Felis, pese a ser un edificio que a primera vista puede pasar desapercibido, encajonado entre otros bloques de pisos, destaca al alzar la vista por el perímetro curvo de la esquina, el particular voladizo y la sobreelevación del edificio.

La casa se diseña siguiendo un racionalismo de origen pandémico, en una época en la que se pensaba que las enfermedades respiratorias se transmitían a través de las bacterias que había en el polvo, por lo que este estilo minimalista buscaba eliminar todas aquellas decoraciones y molduras donde se posa la suciedad.

Además, este edificio, novedoso en su momento, también buscaba aumentar la ventilación, alzar las plantas bajas para alejarlas de la humedad y crear terrazas y cubiertas planas, todo ello para evitar la transmisión de enfermedades.

La construcción, levantada en plena república, es uno de los pocos ejemplos de racionalismo que quedan, ya que este estilo novedoso frenó su expansión con la llegada de la Guerra Civil y la implantación de estilos más academicistas y decorativos con el primer franquismo.

El refugio antiaéreo

La visita ha continuado muy próxima, en el mismo camí d’Onda, para conocer la reciente intervención en el refugio antiaéreo de la Guerra Civil. Iván Cabrera, director de este proyecto, ha explicado que este era el más grande de la treintena de las infraestructuras subterráneas que se construyeron en la ciudad para refugiarse de los bombardeos.

En la intervención, que ha contado con la arquitecta técnica María Tarancón, se ha intentado habilitar, iluminar y acondicionar el refugio para su visita, pero manteniendo su estructura tal como era, y diferenciando las zonas reconstruidas de las originales.

Para el acceso se ha buscado una solución que no interrumpiese la acera de la calle, colocando una discreta entrada de madera a modo de banco, que se abre en dos alas para dar acceso al túnel, a la vez que sirve de barandilla al abrirse.

El refugio consta de tres brazos, uno de los cuales está pendiente de ser explorado por el equipo de arqueología municipal para conocer su trazado, y consta de un túnel de entrada en rampa, diseñado así para facilitar un acceso a gran velocidad sin tropezarse con escalones, debido al poco tiempo que había entre los avisos y la llegada de los bombarderos.

Sus túneles, excavados en una estable arcilla de sauló, fueron envueltos por arcos de medio punto de ladrillo, como se puede comprobar en la actualidad, y destacan los nichos en la entrada, colocados para que se pudieran resguardar mujeres con niños pequeños, para evitar que fueran aplastados por el resto de personas entre la penumbra y el caos.

Fosas Burriana

- Se trata de una primera fase para continuar con la investigación en años posteriores


El Ayuntamiento de Borriana llevará a cabo un estudio de geolocalización para conocer la ubicación exacta de las fosas de la Guerra Civil que puedan haber en el término municipal. Unos trabajos que se efectuarán en una primera fase, para continuar más adelante con la investigación sobre cada una de las fosas descubiertas.

Con este proyecto, el edil de Patrimonio, Vicent Granel, explica que “lo que se pretende es realizar un inventario completo y detallado de las fosas comunes de la Guerra Civil en Burriana, con el doble objetivo de proteger su emplazamiento y de plantear futuras intervenciones de inhumaciones”.

Así pues, el proyecto cuenta con una primera fase, en la que se realizará un estudio de localización de represaliados y fosas mediante la investigación en archivos locales y nacionales, como los del Ejército o el Archivo General de la Guerra Civil, conocido popularmente como el archivo de Salamanca. Además, se procederá a la consulta de sumarísimos y otras fuentes documentales como archivos privados o hemerotecas.

Esta fase se complementará con un trabajo de campo intensivo con fuentes orales, grabación de entrevistas y testimonios y recuperación de todo tipo de documentación (gráfica, escrita o física) sobre las posibles víctimas. De este modo, se creará un fichero de familiares para futuras fases de intervención en la recuperación de inhumaciones.

La segunda fase se llevará a cabo con la redacción de un proyecto de prospección geofísica para la actuación en las zonas donde, gracias a la documentación recabada en la primera fase, se presuma la existencia de fosas comunes. En esta exploración del subsuelo se pretende documentar todas las características físicas de cada fosa para preparar futuras actuaciones.

Granel ha explicado que “existen datos dispersos que hablan de un mínimo de una o dos fosas”. El calendario previsto de ejecución es de 9 meses para la primera fase de documentación y de 3 meses para las campañas de prospección geofísica.

En la actualidad, Borriana carece de un estudio en profundidad sobre las fosas comunes de la Guerra Civil en el municipio, de tal forma que solamente se conoce el emplazamiento aproximado de una de ellas, ubicada por referencias orales, en la zona del actual cementerio municipal. También existen referencias según Patrimonio Nacional del traslado de una fosa (932/2009 CAST) al Valle de los Caídos. Los datos concretos de ambas son prácticamente inexistentes, aunque sí que consta una gran cantidad de fusilamientos en Burriana entre los años 1939 y 1942.

Como ha explicado Granel, “es esencial documentar todas las fosas que puedan existir para iniciar de forma inmediata un protocolo de protección de las mismas para evitar así la posible situación de desamparo en la que se puedan encontrar, lo que conlleva un fuerte riesgo de alteración, deterioro o desaparición”.

Según los técnicos, la repercusión del proyecto se extiende territorialmente, al ámbito de la comarca de la Plana Baixa y de su entorno inmediato, ya que Borriana contaba con con una prisión de alta capacidad, concretamente el exconvento de los mercedarios, que llegó a albergar entre 1.600 y 2.000 represaliados oriundos de varias poblaciones.

Por otro lado, en el ámbito provincial este proyecto es de gran interés social, ya que escasean los mapas de fosas en la provincia. Además, en el apartado cultural, esta intervención es importante para aportar nuevos conocimientos y datos a la línea de divulgación y recuperación de la memoria histórica que ya viene realizando desde hace años el Ayuntamiento de Borriana, como por ejemplo en la recuperación y puesta en valor del refugio antiaéreo del camino de Onda o las Jornadas del Memorial Democrático que se han celebrado los últimos años.

El Ayuntamiento solicitará la declaración de BIC al yacimiento íbero de Torre d'Onda
  • El yacimiento íbero y romano es uno de los más importantes en la provincia de Castellón
  • Destaca por la gran riqueza de la cerámica descubierta y por su ubicación en la costa
  • La declaración como BIC permitiría una mayor protección, nuevas excavaciones y su desarrollo como zona verde arqueológica

El Ayuntamiento de Borriana trabaja en la solicitud de declaración de Bien de Interés Cultural del yacimiento de Torre d'Onda, uno de los más importantes de la provincia de Castelló y que destaca por la gran riqueza de los materiales cerámicos descubiertos, muchos de ellos piezas prácticamente completas, así como por su ubicación en la costa.

Se trata de un yacimiento íbero y romano que se extendería desde la acequia del Rajolí hasta el camino de la Serratella y desde la calle Girona hasta sobrepasar la calle Berlús.

El edil de Patrimonio, Vicent Granel, ha explicado la necesidad de proteger un yacimiento con la importancia del de Torre d’Onda para “poder trabajar en él con total tranquilidad y, sobre todo, con perspectiva de futuro para realizar una excavación importante”.

Debido a la gran importancia de este yacimiento, el Ayuntamiento, a través del Museo Arqueológico Municipal, prepara la documentación para solicitar a la Generalitat Valenciana que el yacimiento de Torre d’Onda y su entorno inmediato sea considerado Bien de Interés Cultural (BIC), figura legal que otorga la máxima protección a nivel urbanístico y patrimonial.

En la actualidad, toda la zona cuenta con protección arqueológica, pero esta nueva figura legal de BIC permitirá dar la máxima protección al yacimiento, que hoy se encuentra afectado por múltiples edificaciones recientes.

Así, dentro de los futuros planes de actuación se podría contar con la posibilidad de dedicar a zonas verdes arqueológicas las escasas parcelas dedicadas actualmente al cultivo, impidiendo nuevas edificaciones en estos espacios.

El poblado de Torre d’Onda

El poblado marítimo de Torre d’Onda se conoce desde hace casi 500 años gracias a los escritos de los diversos cronistas, ya que lo cita en 1564 Martí de Viciana y en 1611 Gaspar Escolano. Ya a principios del siglo pasado, varios historiadores como Carlos Sarthou, Manuel Peris Fuentes, Tomás Utrilla o Norberto Mesado dan noticia de importantes hallazgos en el yacimiento.

La zona en que se encuentra enclavado es una franja de marjalería que se extiende paralela al cordón litoral de gravas y arena, llamado el Serradal. En medio de las ciénagas, formadas por los afloramientos de las aguas subterráneas que el Serradal impedía desaguar al mar, hay aún una zona en que la costra calcárea o piñón se encuentra más superficial, creando una especie de plataforma elevada.

Este fue el lugar donde se asentó un antiguo poblado íbero. Los arrasamientos del suelo y las nivelaciones para la plantación de los naranjos desparramaron los restos arqueológicos, muchos de los cuales fueron lanzados al mar o aprovechados para la construcción de los lindes y alquerías.

Desde el Museo Arqueológico de Borriana, Norberto Mesado realizó varias excavaciones entre el año 1968 y 1993. Con éstos datos el historiador Ferran Arasa formuló una de las hipótesis de interpretación del yacimiento con dos fases o momentos de ocupación: una de época romana republicana y otra romana altoimperial.

A la primera correspondería un poblado marítimo de cierta extensión organizado en dos o tres calles paralelas y con habitaciones de reducidas dimensiones como embarcadero para la navegación de cabotaje, y también de un lugar para la reparación de barcos. Pudo tratarse, pues, de un poblado marinero, punto de atracción para la navegación de cabotaje y reparación de barcos, y centro comercial para la importación de productos itálicos, como el vino, y su distribución entre los poblados ibéricos y las incipientes villas que irían extendiéndose por la Plana.

De esta forma, debió formarse por las necesidades del intenso tráfico comercial que caracteriza la etapa republicana, quizá en la segunda mitad del siglo II, alcanzando su auge ya en los inicios del siglo I aC. Posteriormente, y a la vista de la documentación arqueológica, se cree probable la existencia de una villa romana de cierta importancia en este lugar.

Por otra parte, la campaña realizada a finales de 2007 por el Museo Arqueológico Municipal aportó interesantes resultados que de alguna forma renuevan y amplían los conocimientos sobre la zona. Así, aparecieron indicios de una ocupación más antigua, quizá de la Edad de Hierro, con cerámica a mano o a torno lento en muy escasa cantidad, cimentaciones de dos hiladas paralelas de bolos y cantos rodados posiblemente orientadas hacia sendas o caminos, recubiertas por una fina capa de gravilla.

En todos los casos este nivel se encuentra totalmente arrasado y afectado por zanjas y fosas rellenadas principalmente de material ibérico que básicamente se compone de ánforas y pequeñas vasijas.

En la actualidad, desde el Museo Arqueológico se cuenta con la colaboración de prestigiosas entidades dedicadas a la investigación arqueológica, como la Universitat Jaume I, la Universitat Politècnica de València o el Servicio de Investigación Prehistórica y Arqueológica de la Diputación de Castellón.

Plan director de las 'Cases de Carabona'
  • El consistorio ha contratado un Plan Director del conjunto protegido encaminado a ser centro de la naranja en la comarca


El Ayuntamiento de Borriana pretende llevar a cabo la recuperación del conjunto histórico de las ‘Cases de Carabona’, situadas junto a la torre ya restaurada, para convertirlas en un centro de interpretación de la citricultura valenciana, según ha anunciado el edil de Patrimonio, Vicent Granel, quien ha precisado que se trata de “una actuación decisiva de recuperación de patrimonio rural de nuestra ciudad”.

Granel ha explicado que “tanto por el enclave”, como por “la importancia del espacio protegido”, es una “excelente oportunidad para recuperar todo el entorno de la Torre de Carabona, y transformarlo en un centro de interpretación de la citricultura valenciana”.

Para su ejecución el consistorio efectuará un estudio detallado del bien patrimonial, “tanto de sus orígenes como de su estado actual, y se realizarán propuestas a futuro en cuanto a sus distintos usos y su gestión”. De esta forma, ha precisado el regidor de Patrimonio, “se pretende establecer una serie de actuaciones y usos que garanticen la protección y conservación para las generaciones futuras y su uso sostenible”.

Así pues, el Plan Director de Recuperación de la Torre de Carabona, adjudicado a la empresa El Fabricante de Espheras, con un presupuesto de 18.029 euros y con un plazo de ejecución de seis meses, será un documento de gestión que servirá como herramienta y guía para la adecuada documentación, investigación, protección y restauración de la Torre de Carabona y su entorno.

En ese sentido, para Vicent Granel, el conjunto que forma la torre, las casas adyacentes y el muro perimetral permitirá “la creación de estancias, despachos y, también, un jardín con variedades al objeto de que sea visitable para realizar estudios, todo centrado en la citricultura valenciana”.

Entre las actuaciones que incluirá el Plan director figurará la remodelación de las casas anexas a la Torre Carabona ya restaurada, la creación de un Centro de interpretación de la citricultura para el futuro, la recuperación del jardín del cercado de Carabona para convertirlo en un jardín de variedades originales de la naranja.

Además, contará con una planificación de etapas para desarrollar el proyecto, el cronograma de las mismas, el plan de gestión y divulgación, y el de conservación y mantenimiento del monumento.

“Algo que no tenía hasta la fecha”, ha apunta el edil de Patrimonio, y que, a su juicio, “ayudará a poder llevar a cabo el proyecto con mayor rapidez”, porque la redacción y posterior aprobación de un Plan Director, ha afirmado, “posibilita y puntúa positivamente para el acceso a otras ayudas destinadas a la intervención del bien.

Como ejemplo de estas ha citado las ayudas del 1,5% Cultural del Ministerio de Fomento, las subvenciones para la conservación y protección de los bienes inmuebles de la Conselleria de Cultura, o las subvenciones promovidas por los Programas Operativos de los Fondos Feder.

Este Plan Director de Protección pretende desarrollar la ordenación urbanística, patrimonial del ámbito BIC de la Torre de Carabona, y definir los usos compatibles y las diferentes fases de actuación para la recuperación y puesta en uso del bien. La redacción es necesaria para posibilitar una gestión eficiente de las diferentes fases en las cuales se divide su intervención, de forma que estas fases tengan coherencia, independientemente del momento de ejecución o del técnico que las realice.

La Torre de Carabona es una construcción realizada probablemente durante el siglo XII que se ubica en un espacio rural al suroeste del núcleo urbano de Borriana. Se trata de un edificio agrícola o residencial fortificado que, debido a su singularidad y gran valor patrimonial, está protegida y cuenta con una declaración de Bien de Interés Cultural.

Ayuntamiento y Patrimonio negocian inmuebles

 

  • La alcaldesa de Borriana, Maria Josep Safont, lo ha planteado a la directora general del Sector Público y Patrimonio, Isabel Castelló, en su visita hoy al municipio


La alcaldesa de Borriana, Maria Josep Safont, ha planteado a la directora general del Sector Público y Patrimonio, Isabel Castelló, la cesión y rehabilitación de dos inmuebles de la Generalitat Valenciana, concretamente el edificio de los antiguos peones camineros situado en la calle Vila-real y la casa adosada al Museu de la Taronja, sita en la calle Mayor número 12.

En la reunión de trabajo para estudiar las posibilidades y las fórmulas para su cesión que ha tenido lugar esta mañana en el Ayuntamiento han participado también la delegada del Consell en Castelló, Eva Redondo, el regidor de Cultura y Patrimonio, Vicent Granel, y la concejala de Hacienda, Cristina Rius, y tras la reunión han visitado ambos inmuebles.

En el encuentro, la directora general de Patrimonio de la Generalitat ha mostrado su conformidad con la cesión en propiedad del inmueble de los antiguos peones camineros que en estos momentos es propiedad de Patrimonio, por el período más largo que se pueda para que el Consistorio pueda utilizar el inmueble para lo que considere oportuno.

Respecto a la casa contigua al Museu de la Taronja, desde el 2001 propiedad de la conselleria de Educación y reclamada por el Ayuntamiento para la ampliación del museo, Maria Josep Safont ha precisado que se ha vuelto ha exponer el estado ruinoso del inmueble y se han valorado las posibilidades y trámites para desatascar la situación.

Entre las cuestiones planteadas por la responsable municipal para su resolución, dado el estado de ruina que presenta, es que la Generalitat asuma las actuaciones de urgencia para la rehabilitación del inmueble o la reforma de todo el edificio, para que posteriormente pueda ser cedido al consistorio para su funcionamiento con carácter municipal.

El concejal de Cultura y Patrimonio ha recordado que la Generalitat, desde que adquirió el inmueble en 2001, ha realizado algunas pequeñas intervenciones de urgencia consistentes en la reparación de cubiertas, retirada de forjados, saneamiento de revestimientos, aleros y cornisas de fachada; la instalación de andamio y malla en la vía pública, un tratamiento antitermitas, así como el saneado de la red de evacuación de pluviales. Sin embargo, el edificio hace tiempo que no se ha reparado y presenta signos evidentes de que el deterioro continua.

Esta vivienda cuenta, sumando las superficies de sus distintas plantas, con 1.500 metros cuadrados, el doble que el inmueble del museo, que dispone de 800 metros. En cuanto a los usos del futuro edificio a rehabilitar, desde el consistorio se barajan diferentes posibilidades de uso municipal.

Nuevas excavaciones en el yacimiento arqueológico de la villa romana de Sant Gregori
  • En las últimas semanas se han reiniciado los trabajos de excavación en los que se ha encontrado material de pesca y otras dependencias de la villa

 Los recientes trabajos de excavación en el yacimiento arqueológico de la villa romana de Sant Gregori ya han desvelado nuevas dependencias y materiales de pesca. La villa romana de Sant Gregori, situada a escasos 100 m de la línea de costa en Burriana, es ilustrativa de un modelo de villa marítima durante el Alto Imperio Romano.

Los últimos trabajos de excavación emprendidos durante estas semanas en las primeras acciones para la urbanización de Golf Sant Gregori suponen un impulso decisivo para consolidar la riqueza del patrimonio, la historia del municipio y ampliar el conocimiento sobre este importante yacimiento arqueológico.

El concejal de Patrimonio, Vicent Granel, junto con el arqueólogo municipal, José Manuel Melchor, realizaron una visita a los trabajos arqueológicos que se realizan durante estas semanas. Estos trabajos tienen por objeto “delimitar todo el perímetro del yacimiento y empezar los trabajos de integración, identificación de nuevas dependencias de la villa y el diseño del espacio donde se conservarán los principales restos descubiertos”.

Además, ambos han puesto de relieve que se trata de un yacimiento de la época romana “muy destacable por su cercanía al mar”, y con estas características inexistentes en otras áreas del territorio justifica “la necesidad de continuar con la investigación a través de la excavación arqueológica de este enclave”.

Como ha explicado el arqueólogo municipal, “debemos seguir descubriendo partes del yacimiento, para conocer la situación de una villa romana a escasos metros del mar, otra de las características únicas de este lugar, puesto que se considera que es la más próxima al mar de las conocidas en la costa mediterránea valenciana”.

Las nuevas excavaciones, ha asegurado el concejal, “ampliarán el conocimiento sobre la villa romana, tal y como la conocemos actualmente”, además de “conseguir ampliar la colección de piezas en el museo arqueológico”, lo que supone “un paso estratégico en la recuperación de nuestro patrimonio y nuestra historia”.

Precisamente, han sido las características especiales del yacimiento romano de Sant Gregori las que han centrado la atención en estos nuevos trabajos de excavaciones, y es que, como ha señalado el arqueólogo municipal, “permite seguir avanzando en el conocimiento del yacimiento y descubrir la enorme riqueza y posibilidades futuras en Sant Gregori”.

El Servei Arqueològic Municipal, dirigido por el arqueólogo José Manuel Melchor, es quien realiza el seguimiento y coordinación de todas las excavaciones realizadas en el yacimiento durante los últimos años, gracias a las cuales se han conocido datos importantes sobre la villa, como la ubicación de su fachada marítima, la existencia de unas termas y la recuperación de abundante pintura mural y restos cerámicos.

Después de 11 campañas de excavación arqueológica llevadas a cabo en el yacimiento entre 2008 y 2018, buena parte de ellas bajo la dirección del Área de Historia Antigua de la Universitat Jaume I, y contando con la colaboración de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, ahora se delimitará todo el perímetro y la superficie con la que cuenta la villa romana.

Por su parte, el Museo Arqueológico Municipal de Burriana ha dedicado una nueva sala exclusivamente a exhibir los hallazgos recuperados en el yacimiento de Sant Gregori, con gran cantidad de piezas procedentes de sus excavaciones que nutren ya los fondos del Museo Arqueológico Municipal, entre ellos, figuran finos vasos de cristal y restos de mosaicos y de pinturas murales.

 

Inicio de las excavaciones para sacar a la luz restos d ela muralla en el jardí del Pla
  • El consistorio comenzó ayer las excavaciones en el Jardí del Pla que documentarán el trazado de la muralla musulmana

  • Tras los trabajos de la primera fase, el Ayuntamiento pretende poner en valor el espacio para que la ciudadanía pueda conocer una parte de la historia de la ciudad


El Ayuntamiento de Burriana ha puesto al descubierto un tramo de la muralla medieval en el Jardí del Pla que servirá para documentar nuevos tramos de la muralla de la ciudad que se conservan en el subsuelo, según ha declarado el concejal de Patrimonio, Vicent Granel, quien junto con el arqueólogo municipal, José Manuel Melchor, han estado supervisando las excavaciones que comenzaron ayer y donde, además, en los primeros controles de los rebajes de tierra se han localizado también estructuras de cimentación de edificios colindantes.

El arqueólogo municipal ha explicado que el inicio de las excavaciones se ha realizado en base a las evidencias documentadas en unos trabajos previos que se documentaron en los años 80 y que daban testimonio de la existencia en ese punto de unos restos arqueológicos de la muralla musulmana, “con unas características muy peculiares, con los muros en forma de U y que podían ser de gran interés arqueológico, pero que se habían tapado”.

Melchor ha indicado que a lo largo de este año “se acabará la primera fase de los trabajos de excavación y empezarán la segunda y tercera fase de puesta en valor para que quede visible, con garantías y seguridad y con paneles informativos”.

En este sentido ha destacado el interés por parte del Ayuntamiento por “la puesta en valor y conservación de algunos tramos de esta fortificación que ha motivado la ejecución de trabajos muy interesantes, si bien todavía quedan algunas por poner al descubierto”.

El arqueólogo municipal ha precisado que este punto del antiguo recinto amurallado “es distinto a todos los demás, tiene características peculiares, aparentemente es como un recodo en forma de U que tenemos que limpiar bien, documentar y así ayudará a entender el conjunto de la muralla”.

También ha señalado que como ya tenemos varios puntos arqueológicos interesantes como las dos torres visibles, la del Racó de la Abadía, en la que se puede contemplar su parte posterior o intramuros y la de la calle Sant Pasqual, donde se aprecia su aspecto exterior o extramuros, “podremos aprovechar este espacio y descubrirlo como un conjunto de interés turístico y cultural, para que la ciudadanía lo conozca y como punto de arranque y de referencia para que entiendan la muralla y su disposición”.

Por su parte, Vicent Granel, ha enmarcado esta actuación en el compromiso por parte del gobierno municipal por “la recuperación y la puesta en valor del patrimonio cultural e histórico, con la que estamos trabajando, que permitirá que la ciudadanía de Borriana siga redescubriendo y pueda disfrutar día a día del patrimonio y, en este caso, del poder arquitectónico de la muralla”.

La recuperación de este espacio arqueológico, ha concretado, será similar a las ventanas arqueológicas que extrajimos en Sant Blai, porque hemos podido comprobar el interés que ha suscitado en la ciudadanía por poder conocer la historia de su pueblo”.

Para Granel, es “importante” recuperar parte de nuestra historia a través de la muralla de Burriana y, también, “tener un espacio que puede ser muy característico y único que es esa forma de U, que se conoce pero no se ha visto todavía, que podemos materializar y que pueda quedar descubierta”.

Asimismo, el regidor de Patrimonio ha manifestado que Burriana es una ciudad de raíces musulmanas y “potenciamos el valor cultural y turístico de sus recintos amurallados”. En fases futuras, ha asegurado, “se seguirán descubriendo partes de las murallas, en concordancia con el proyecto que ya estamos materializando de señalizar todos los edificios arquitectónicos de interés y también las zonas de patrimonio histórico”.

 

Licitado la redacción del proyecto de rehabilitación del CMC La Mercé de Borriana
  • La intervención resolverá los problemas de filtraciones y humedades que afectan tanto al exterior de la infraestructura como a las dependencias de los servicios municipales
  • Es una actuación cofinanciada al 50 por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) en el marco del Programa operativo de crecimiento sostenible 2014-2020

 El Ayuntamiento de Burriana ha adjudicado a la empresa El Fabricante de Espheras por un importe de 51.727,50 euros el contrato para la redacción del proyecto básico de rehabilitación de la Casa de la Cultura la Mercé, así como el proyecto de ejecución de la primera fase de las obras definidas en dicho proyecto, según ha anunciado el concejal de Cultura y Patrimonio, Vicent Granel.

En la redacción del proyecto básico también se incluyen los estudios de seguridad y de gestión de residuos, así como la dirección de obra y de ejecución material, la programación y seguimiento del control de calidad, y la coordinación de seguridad y salud de las obras correspondientes a la primera fase.

Al respecto, el responsable municipal del área ha indicado que la empresa cuenta con un plazo 4 meses para presentar el proyecto, y ha destacado que se trata de un “paso firme y decisivo” en la rehabilitación y remozado del edificio cultural “más emblemático y más representativo de nuestra ciudad”.

Vicent Granel ha subrayado que esos trabajos de rehabilitación se convertirán en “una de las obras más trascendentales en relación al patrimonio del municipio”, incidiendo en que el inmueble “no es solo de los más utilizados, sino que, además, es el de mayor antigüedad”.

Las obras de rehabilitación, ha asegurado Granel, se realizarán en dos fases y en dos anualidades, y a su juicio supondrá una “intervención fundamental” para resolver los problemas de filtraciones y humedades que afectan tanto al exterior de la infraestructura como a las dependencias de los servicios municipales ubicados en sus instalaciones.

Para el regidor de Cultura y Patrimonio constituye una inversión que será “clave” para que la Casa de la Cultura “pueda estar en condiciones idóneas para su uso”. En ese sentido, la iniciativa incluye la rehabilitación de todas las fachadas de la Casa de la Cultura y de la zona trasera, que se techará para ganar espacio en el archivo y en la zona de restauración del museo arqueológico y del jardín arqueológico. También se reformará la Biblioteca y se actuará para evitar las filtraciones y humedades del inmueble.

La proyecto está cofinanciada al 50 por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) en el marco del Programa operativo de crecimiento sostenible 2014-2020 enmarcado en la estrategia EDUSI.

En relación a los fondos europeos, ha señalado la oportunidad de aprovechar dicha estrategia para “rehabilitar nuestro patrimonio y ensalzarlo, tanto para los vecinos y vecinas de nuestra ciudad, como para poner en valor nuestro patrimonio histórico y turístico, un importante motor económico a tener muy en cuenta”.

Por otro lado, ha recordado que se trata de un edificio que a lo largo de su existencia “ha pasado por muchos usos y ahora, con el cultural, debe contar con una rehabilitación necesaria para que siga siendo de utilidad para toda la ciudad”.

La Casa de la Cultura la Mercé fue inaugurada en abril del 1991, tras “un extraordinario proyecto de rehabilitación”, ha valorado el concejal de Cultura y Patrimonio, pero desde entonces el edificio “no ha contado con ninguna intervención importante para solucionar los problemas de sus instalaciones”, ha puntualizado.